Diáloco
-Nadie entiende tu arte, Markus.
-Sabés que no es así Loco. Yo no hago arte.
-¿Entonces qué hacés?
-No sé, pero creo que todo se reduce a un intento de comunicación indirecta. Tratar de mover cosas rozándolas apenas.
-¿Cómo es eso?
-Fijate, lo que yo hago es simplemente expresarme, ¿no? Bueno, intento eso, expresarme, y al hacerlo busco generar algo en el otro, generar al menos turbación, rechazo, lo que sea. Digamos que lo que busco es, por decirlo así, sacudir su lago interno, aunque sea apenas.
-El arte busca comunicar.
-El arte es un concepto hijo de puta, como el concepto de literatura. O como cualquier otro concepto, si vamos a eso. A veces agarro una hoja de papel y garabateo, y no sé si eso es arte.
-Puede serlo.
-Mirá, yo les dejo el laburo de clasificar mis cosas a la gente que se empeña en psicoanalizar lo que hago. Que ellos pesen, midan, tanteen lo que hago. Les dejo a ellos ese trabajo sucio. Se los dejo a ellos, que creen que saben más que el resto.
-Está bien.
-No me gusta encasillarme, si yo escribo un sueño que tuve, ¿es literatura? Uso palabras, sí, las uso, pero también las usan quienes pretenden venderme cosas. Yo no distingo.
-Pero lo tuyo es arte, posee esencia.
-Jajajajaja, linda palabra.
-Hablar con vos es difícil.
-Por eso escribo, te darás cuenta.
-Algo.
-Escribir se transforma en necesidad por que a veces nadie quiere escuchar. En esos momentos uno se siente como ese personaje de Chejov, quiere contar sus cosas, y termina contándolas a lo que sea, incluso al mismísimo universo.
-No entiendo.
-Claro, lo importante es dejarlo salir, que salga, y que muera abandonado. Sólo cuando algo muere puede nacer otra cosa que parezca nueva. Es como una cadena alimenticia, pero más cruel. En realidad no sé si las cosas mueren, pero al menos cambian, se transforman. Cuando uno cuenta algo, cierto abandono, cierto miedo, cierta alegría, eso que se cuenta muere, o, mejor dicho, cambia de forma. Y eso es necesario para ser; no podemos congelar el tiempo.
-¿Querés un pucho?
-Sí, gracias.
-¿Pedimos otro café?
-No, me mancha los dientes.
-Sabés que no es así Loco. Yo no hago arte.
-¿Entonces qué hacés?
-No sé, pero creo que todo se reduce a un intento de comunicación indirecta. Tratar de mover cosas rozándolas apenas.
-¿Cómo es eso?
-Fijate, lo que yo hago es simplemente expresarme, ¿no? Bueno, intento eso, expresarme, y al hacerlo busco generar algo en el otro, generar al menos turbación, rechazo, lo que sea. Digamos que lo que busco es, por decirlo así, sacudir su lago interno, aunque sea apenas.
-El arte busca comunicar.
-El arte es un concepto hijo de puta, como el concepto de literatura. O como cualquier otro concepto, si vamos a eso. A veces agarro una hoja de papel y garabateo, y no sé si eso es arte.
-Puede serlo.
-Mirá, yo les dejo el laburo de clasificar mis cosas a la gente que se empeña en psicoanalizar lo que hago. Que ellos pesen, midan, tanteen lo que hago. Les dejo a ellos ese trabajo sucio. Se los dejo a ellos, que creen que saben más que el resto.
-Está bien.
-No me gusta encasillarme, si yo escribo un sueño que tuve, ¿es literatura? Uso palabras, sí, las uso, pero también las usan quienes pretenden venderme cosas. Yo no distingo.
-Pero lo tuyo es arte, posee esencia.
-Jajajajaja, linda palabra.
-Hablar con vos es difícil.
-Por eso escribo, te darás cuenta.
-Algo.
-Escribir se transforma en necesidad por que a veces nadie quiere escuchar. En esos momentos uno se siente como ese personaje de Chejov, quiere contar sus cosas, y termina contándolas a lo que sea, incluso al mismísimo universo.
-No entiendo.
-Claro, lo importante es dejarlo salir, que salga, y que muera abandonado. Sólo cuando algo muere puede nacer otra cosa que parezca nueva. Es como una cadena alimenticia, pero más cruel. En realidad no sé si las cosas mueren, pero al menos cambian, se transforman. Cuando uno cuenta algo, cierto abandono, cierto miedo, cierta alegría, eso que se cuenta muere, o, mejor dicho, cambia de forma. Y eso es necesario para ser; no podemos congelar el tiempo.
-¿Querés un pucho?
-Sí, gracias.
-¿Pedimos otro café?
-No, me mancha los dientes.


2 Comentarios:
JAjaja
excelente.
muy bueno...
no sé si es arte, o si es literatura, es una conjuncion de palabras y frases inconexas diria mi hermana, pero....
tal vez no es.
que cosa!
saludin
Mar
Gracias chicos por pasar, me siento halagado :-) jajaja. claro que sí!
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